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El Padre Mondino Contra La Tortura

28 Junio 2006

Acabo de pasar a limpio una disertación del Pater Bitacorae sobre la tortura. No es nueva, pero sigue siendo, desgraciadamente, un tema de actualidad. Dice así:

Hermanos. Hermanas. Hoy voy a hablaros del Demonio.

Ya os podéis imaginar que, siendo un sacerdote que no cree en Dios, tampoco creo en el Demonio, por lo que me refiero a éste en sentido figurado como representación de todo lo que es intrínsecamente malo. En este caso me voy a centrar en la cantante Shakira y su conocida canción “La Tortura” que, como ninguna otra se define a sí misma en el título.

No es el hecho de que la canción sea mala –horripilante más bien –el que me hace sospechar de la impiedad de este subproducto sino que, a pesar de su evidente fealdad, haya sido capaz de encandilar a tanta y tanta gente. Esta apreciación mía será tildada por muchos de inocente, pues es sabido que cantidad de basura pseudomusical ha acabado siempre copando los primeros puestos en las listas de ventas –aquí cierto columnista diría: “o las tontas de ventas” –pero no es menos cierto que todos los Riquimartins, Chayanes y Jordidanes han aderezado siempre sus pútridos guisos sonoros con alguna especia mágica de comercialidad.

Así como los productores de comida basura siempre implementan su Potenciador del sabor E456, su Excipiente E123 o su Conservante 867, los fabricantes este tipo de música –la basura –siempre incluyen su Ritmo Facilón, su Estribillo Pegadizo (como el chapapote), sus Rimitas Picantonas y su Endosante E456, que hace que te la tragues sin que tus neuronas tengan que despertar de la siesta mientras bailas como un pajarito, un gorila o un gilipollas. Con esos ingredientes y una campaña de publicidad machacante tienes garantizado el éxito.

Pero esta no. “La Tortura” parece mierda, huele a mierda, sabe a mierda y, en vez de un poquito de ketchup que lo disimule, viene con Alejandro Sanz, que es como un chorro de mayonesa revenida con salmonela. Ni siquiera un cliente habitual de MacDonalds sería capaz de meterse semejante inmundicia entre ppecho y espalda, empero esa masa adocenada que conforma el público se lo traga como una puta feladora. Sólo que ellos no fingen, de verdad les gusta.

¿Que la Shakira parece la amiga borracha de una despedida de soltera que quiere destacar y chilla más pensando que canta bien? Eso es que tiene un estilo personal. ¿Que la melodía parece un tema desechado para una película del Muñeco Diabólico compuesto originalmente para organillo, hombre-orquesta y serrucho? Es que es vanguardista. ¿Que Alejandro Sanz parece un anciano pidiendo socorro porque le han retirado el oxígeno? Es que es Alejandro Sanz.

El caso es que, aunque la canción parece ideada para asustar a los niños y marchitar las plantas, al populacho le gusta. Al principio hice un rápido sondeo, pensé: una cosa es que la pongan a todas horas hasta en la sopa y otra bien distinta que el gentío se la crea. Pero hete aquí que a la gente le gustaba desde el primer día, sin que los extraterrestres de los cuarenta principales les abdujeran y les metieran un chip de imbecilidad por el culo.

De todos es sabido, o debería ser sabido, que el público ni es sabio, ni soberano, ni ninguna de esas chorradas que suelen decir los periodistas y los políticos para hacerle la rosca aprovechando que, precisamente, el público es más bien tirando a idiota y se lo cree (esto es algo que ya dejó claro el Pobrecito Hablador así que ni lo argumentaré ni lo discutiré aquí). Y sin embargo la fealdad de esta canción me parecía tan evidente, tan descarada que pensaba que ni la epidemia de mediocridad que asuela el mundo podría disimularla, de ahí mi desconsuelo para con la especie humana.

Lo peor de todo, lo que hace de esto una diabólica perversidad, es que el sistema emponzoñado de venta de morralla se retroalimenta, de manera que no sólo hace falta tener algún tipo de tara mental para poder disfrutar de esta obra del Diablo, sino que el mero hecho de escucharla repetidamente y con devoción hace que tal lacra profundice en la sensibilidad del individuo expuesto a los pérfidos decibelios y se contagie y propague como una epidemia.

Sé que los pocos fieles que aún os acercáis a mi humilde parroquia no estáis contagiados por esta enfermedad que enturbia el gusto y embota la inteligencia, así que no os pido penitencia ni redención, sino ánimo para ser misioneros de la causa del buen gusto, paladines de la buena música, látigos de la canción del verano. Ese es mi ruego.

Podéis ir en paz.

13 comments

  1. Como ya dije en otro sitio, no me responsabilizo de las opinones e insultos del Padre Mondino.

    Aunque piense igual que él.


  2. a mi el de las caderas, me hace bailar.
    ese de “en barranquillas se baila asì”.
    practicándolo diariamente -al movimiento- da sus rindes.
    bajas centimetros, cosechas mirones -de hacerlo frente a la ventana- o risas.
    todo depende de la soltura.
    de una forma u otra, no pienso en nada (como de costumbre.)

    demos gracias a dios.


  3. tengo una pregunta por qué cuando le quiero dar enter a ese “submit comment” me pregunta algo así como “está por abandonar sitio seguro, está convencido?” como si no supiera a dónde entro y la razón de la entrada.

    que el cosito se lo vaya a consultar a magoya.


  4. Qué, ¿acaba el verano de empezar y ya tiene usted resaca de bailes de bodorrios? Pues no le queda ni nada, ja.

    De todas maneras, es que ustedes los del clero no se pierden una y ven una cadera ondulante y en vez de disfrutar del espectáculo se ponen a pensar en la canción, qué raros son.


  5. Lo siento, pero por el altavoz no se le ven mover las caderas.

    Y si la gracia que tiene la chica es que está buena y se menea bien y quiere vivir de ello, que se hubiera dedicado a la prostitución, así con lo que me saco del cepillo en un año igual me llega para darle un tiento.


  6. ¿Les había comentado ya que el padre Mondino es un pelín putero?


  7. Yo le agradezco al P. Mondino (agárrame el ….) que me haya descubierto esa estupenda página sobre Larra. Enganchado me tiene, oigh.


  8. Pues bastaba con poner “Mariano Jose Larra publico” en San Guguel (patrón de los curiosos).


  9. Ah, que usted habla de iniciativa propia…


  10. padre, a mi no me joda, que yo muevo las caderas y no me dedico a ninguna prostitución.
    si me pagaran por hacerlo, en otra posición estaría.

    kozinski, acá se dice putañero, si lo que quiere expresar que al padre le gusta “ir de putas” (ésto es frecuentarlas).

    el padre mondino me sacó, me sacó.


  11. Pobre Shakira, encima de ser una hija de puta se meten ustedes con ella…

    No hay derecho, hombre, no hay derecho…


  12. Hija mia, la diferencia es que usted no pretende sacar rendimiento económico a su contoneo.

    En cuanto a las acusaciones de Kozinski, le diré que yo sólo frecuento los burdeles para ponerme en contacto con las ovejas descarriadas del rebaño de mi parroquia, como Jesucristo.


  13. Lo que el Páter quiere decir es que la gente que paga por una canción porque la cantante está buena se merece que las Siete Plagas caigan sobre su casa. Le recomiendo, esos sí, que no lleve la contraria al Páter, él no emite opiniones sino axiomas.

    En cuanto a lo de las ovejas descarriadas, digamos que se pone en contacto con ellas a cien euros la hora.


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