
La Alguacilada (II)
23 Diciembre 2006Antes de caer el sol, una comitiva de bienvenida encabezada por el propio alguacil, partía del pueblo al encuentro del extranjero. Entretanto, en la casa consistorial se reunían, a puerta cerrada, los Tres Principales de la villa. La alcaldesa representaba en este trío la voluntad del pueblo, el abuelo debía, en principio, aportar una dosis de sabiduría tan necesaria en estos tiempos en los que alcanzar la cincuentena resultaba extraordinario. La otra pata del trípode sobre el que se tomaban las decisiones más importantes del pueblo era sostenida por monseñor, la única y más alta autoridad moral cuya misión consistía en preservar las sagradas tradiciones, alentar y vigilar el cumplimiento de las leyes de Altísimo y difundir su palabra a las nuevas generaciones.