
Kozinski vs. Gallardón, Round 2: Hoy envío la carta
29 Enero 2007Hace ya algún tiempo sufrí en mis propias carnes un acto de abuso de autoridad de cuyas secuelas sicológicas quizá nunca me recupere.
Con un par de años y medio de retraso, hoy voy a enviar la carta de protesta que escribí en su día. Dice así:
Yo, DON FULANITO DE TAL, mayor de edad, soltero, con DNI 666.666.666 y domicilio en TARARÍN DE ARRIBA, me dirijo a su señoría el ilustrísimo DON ALBERTO RUIZ GALLARDÓN, alcalde del EXCELENTÍSIMO AYUNTAMIENTO DE MADRID, para que, en su condición de máximo responsable de la seguridad de la capital de España, y por lo tanto, de las operaciones de la POLICÍA LOCAL de dicha ciudad, oiga mi queja y de curso de manera diligente a mi petición, que es legítima.
A tal efecto, me dispongo a hacerle partícipe de los siguientes
HECHOS:
1- A lo largo de la mañana y el mediodía del domingo día SEIS DE JULIO DE 2004, auspiciados por la emisora musical de carácter público RADIO 3 y con la aquiescencia de la concejalía que su señoría dirige, se celebró en la plaza de Callao de Madrid un concierto en el que participaron tres conjuntos músico-vocales de orientación flamenca no purista, a saber (y por este orden):
a. Digitano.
b. Raquel Winchester.
c. Mártires del compás.
Sirva como nota informativa el advertir que ninguno de los tres grupos cumplió con las expectativas generadas en quien suscribe.
2- Al susodicho acontecimiento musical asistieron, aproximadamente, unos doscientos entusiastas aficionados al estilo musical antes mencionado que en ningún momento actuaron fuera de lo que comúnmente se denomina “civismo y urbanidad”, excepto un “refrescante” caso aislado sin importancia. Entre el público asistente se encontraba quien suscribe esta carta, acompañado de unos amigos cuya identidad prefiero mantener en el anonimato.
3- A una hora no determinada, pero que se puede deducir del hecho de que un radiante sol acababa de hacer acto de presencia en la plaza hasta dejar sin sombra la fuente sita en el interiorismo de la misma, una pareja de agentes de la Policía Local de Madrid, más comúnmente conocidos como “munipas”, se presentaron “in situ” para hacer cumplir a rajatabla la ley conocida como “del botellón” mediante el expeditivo método de confiscar toda bebida alcohólica que se estuviera bebiendo en la calle y verter su contenido sobre la acera.
4- En el momento en el que hicieron acto de presencia los susodichos agentes quien remite esta carta se encontraba en medio de la plaza sosteniendo PERO NO BEBIENDO EN ESE MOMENTO una lata de cerveza marca Heineken de 500 cl. de capacidad que se encontraba llena si bien es cierto que había sido abierta. Dicha lata fue confiscada por los agentes mediante el uso de la fuerza sin mediar ningún tipo de advertencia o explicación y su contenido derramado en el piso ante mi atónita mirada.
Por lo tanto, y teniendo los hechos mencionado por irrefutables, me veo en la necesidad de elevar esta protesta ante su excelencia teniendo en cuenta y
CONSIDERANDO:
1- Que la mencionada ley del botellón, independientemente del carácter inconstitucional y fascistoide de la misma, prohíbe el consumo de bebidas alcohólicas en la vía pública salvo en lugares expresamente preparados para ello, como terrazas, etc, PERO NO PROHIBE SU POSESIÓN NI TRANSPORTE en ninguna circunstancia.
2- Que ante un acto presuntamente delictivo y del cual se puede derivar la confiscación o expropiación de un bien privado, esta acción debe ser previamente comunicada al interesado a fin de que pueda poner los medios a su alcance para efectuar alegaciones o bien regularizar su situación antes de ejetutar tan drástica medida.
3- Que no está demostrado que quien suscribe hubiera bebido, o fuera a beber el contenido de la lata abierta que sostenía en su mano, ni de ninguna otra lata o recipiente de bebida alcohólica, ni fuera a consumir ningún tipo de sustancia estupefaciente, como por ejemplo, un canuto de hachís que le hubiera podido proporcionar “alguien”.
4- Que la actitud de los dos representantes de la ley fue siempre hostil, amenazante, maleducada y totalmente reacia al diálogo.
Por todo ello me veo en la obligación de
RECLAMAR:
1- Una compensación de 4,00€ (CUATRO EUROS) que equivale al valor de una lata de cerveza marca Heineken de 500 cl. comprada en un establecimiento hostelero en una zona céntrica de Madrid.
2- Una indemnización de 200,00€ (DOSCIENTOS EUROS) correspondientes a la terrible situación que hube de pasar aquel día, por la situación de miedo que pasé y por la humillación y vejación que sentí ante las personas que me acompañaban (cuyos nombres de momento no menciono, pero que se hallan en disposición de confirmar ante cualquier instancia, administrativa, civil o penal, todas las circustancias aquí referidas).
3- Una indemnización de 80,00€ (OCHENTA EUROS) por el tiempo transcurrido entre que fui desprovisto de la lata y el momento en el que pude por fin refrescarme, tiempo durante el cual, hube de pasar verdaderos apuros debidos a la lógica sed que se siente en Madrid cualquier mediodía de verano (en concreto el día de autos se superaron los treinta grados.
4- Una indemnización de 0.XX€ (CERO EUROS CON xx CÉNTIMOS) que corresponde al costo postal de esta misiva (en sellos).
5- El cese inmediato de los dos agentes del la Policía Local de Madrid involucrados en el asunto.
6- La apertura de expediente sancionador a todos los mandos superiores de dichos agentes con un resultado mínimo de “suspensión de empleo y sueldo de 7 (SIETE) días”.
7- La publicación en el BOE (Boletín Oficial del Estado) de los hechos referidos, incluyendo:
a. Una descripción detallada de los acontecimientos referidos incluyendo nombres y apellidos.
b. Público arrepentimiento y petición de perdón por parte del excelentísimo concejal de GOBIERNO DE SEGURIDAD Y SEVICIOS A LA COMUNIDAD, del ayuntamiento de Madrid, DON PEDRO LUIS CALVO POCH.
8- La derogación por decreto-ley de la llamada “Ley del botellón”, o en su defecto, la modificación de la misma de tal manera que se permita el consumo de alcohol en la vía pública en conciertos, actos festivos y similares.
Para terminar, y como aclaración, quiero dejar claro que esta nota no tiene como fin sino advertir de los negativos efectos que puede llegar a tener una ley desarrollada con escasa fortuna y previsión, y de la mala imagen que dan a su hermosa ciudad algunos de los integrantes del cuerpo de Policía Local que depende de su concejalía, siempre con ánimo amistoso, conciliador y constructivo y en base a mis derechos como ciudadano español y votante constitucionalista, pero dispuesto a acudir a otras instancias en caso de no recibir satisfactoria respuesta.
Atentamente:
Joe Kozinski Jackson
Se van a enterar estos de quien soy yo: un retrasado con mucho tiempo libre. Les mantendré informados del devenir de la demanda.
Nota: Dar formato a un texto en WordPress sigue siendo una utopía.
Oiga, ya que ha cogido carrerilla, cuando acabe con ésta podría ponerse con lo de las dichosas bolsitas transparentes de los aeropuertos.
Y de paso que pongan un vestíbulo de salida en el de Bilbao, que eso de recoger tu maleta, pasar por la puerta y encontrarte en la puta calle frustra un poco.
Le recuerdo por enésima vez que las malditas latas fueron arrastradamente pagadas por “alguien”.
Demando colateralidad indemnizatoria.
Mr Driftwood: Las bolsitas transparentes de los aeropuertos no existen, son como el traje del emperador.
Arrastrao: Yo a usted no le conozco, caballero.
Eso le pasa por comprar Heineken en vez de Mahou.
Es que empezaron haciéndolo mal ustedes desde el principio.
Sr. Airos, ha escrito usted el comentario más acertado de la historia de internet.